Colocado dentro de una caja de madera vertical parecida a un pedestal, vestido de traje color plateado, Raggo fue visitado por cientos de curiosos que se tomaron fotografías y le hablaban para tratar de sacarle un guiño o un gesto inusual.
Raggo, también músico y que lleva cinco años viviendo en Panamá dijo a la prensa que el récord guinnes "cerrará con broche de oro mi especialidad de la mímica en Panamá".
El mimo uruguayo estuvo inmóvil por 18 horas durante un festival realizado hace cinco años.